Las páginas amarillas son un buen directorio, solo un buen directorio

El día de hoy hice un hallazgo que a primeras luces parecería una buena noticia, pero que en un análisis ulterior, terminó siendo una situación desventajosa para mucha gente. La sección amarilla ofrece a sus clientes un servicio para colocarlos en su portal de Internet. Eso es sin duda algo bueno para cualquier empresa, negocio o similar que desee ser encontrado por el sin número de gente que ha de visitar dicho directorio en busca de aquellos que solucionaran su problema a cambio de alguna suma de dinero.

Cuan grande fue mi sorpresa al descubrir que los servicios que ofrece la sección amarilla a sus anunciantes no terminan ahí, además ofrecen la posibilidad de contar con un “micrositio” e incluso con un “minisitio”, dentro del dominio de la sección amarilla. Dichos micrositios se componen de una imagen estática a manera de banner y sólo eso. El minisitio que vi era una página con texto, algunas imágenes y ya.

No pasó mucho tiempo (tal vez unos cuantos minutos) para que esa sorpresa que sentí se convirtiese en preocupación, cuando al llamar a algunos potenciales clientes para páginas de Internet (en efecto, también hacemos páginas de Internet en el grupo de desarrollo al cual pertenezco) todos me dijeron que no estaban interesados porque tenían contratado el servicio de la sección amarilla. Para el lector no experto en el tema, esto habrá de parecerle una consecuencia inevitable de la competencia contra una empresa superior, pero si continua leyendo verá sin lugar a dudas que sólo se trata de una consecuencia de la desinformación.

Es importante para un negocio poder ser encontrado de manera rápida e inequívoca en la Internet. Las páginas amarillas logran en buena parte ese propósito, pero para aquellas empresas que requieren de un “escaparate” que les permita mostrar a sus clientes la variedad de sus productos y/o servicios, así como la naturaleza detallada de los mismos, los micrositios o minisitios consistentes solo en banners con teléfonos, no les servirán.

Esto podría generar un problema para las empresas que se inscriben creándoles la idea de que sus necesidades están cubiertas. Los micrositios sólo están disponibles dentro la sección amarilla, donde sus clientes potenciales ya los encontraron, sin brindarles mayor información. Si el cliente potencial no recurrió a las páginas amarillas en su búsqueda de un proveedor o si desea obtener información detallada antes de tomar la decisión de a quien llamará, el micrositio no sirve ni a la empresa proveedora ni al cliente potencial.

El reto de posicionar a una empresa en la Internet involucra una serie de acciones que deben tomarse para que los usuarios de Internet en efecto puedan localizar rápidamente la información que buscan utilizando motores de búsqueda, sin necesidad de recurrir a portales específicos que aglomeran a los negocios de un cierto tipo.

Colocar una página Web en buenos lugares dentro de los motores de búsqueda requiere conocimientos y experiencia que la gente dedicada a ello posee, y que da a los servicios que prestan su valor inherente. Posteriormente dedicaré a este tema un mayor desarrollo, baste por el momento decir que si bien los directorios “on line” prestan un servicio de valor a las empresas, este servicio dista mucho de ser la solución óptima y exclusiva para quienes desean utilizar los medios digitales como una estrategia de aproximación y a sus potenciales clientes, y obtener los máximos beneficios en la distinción de sus productos o servicios de aquellos ofrecidos por las empresas competidoras. Agregaré que considero que casi todas las empresas, si acaso no son todas, tienen como prioritario cumplir estos objetivos.

~ por robbywankenobi en 11 11UTC Diciembre 11UTC 2007, Martes.

Escribe un comentario

Tienes que iniciar sesión para escribir un comentario.